Oriundo de las tierras de Jorge Sobisch, llegó a la gran ciudad como todo provinciano: con una mano por delante y otra por detrás. Lejos quedaron las noches en La Colina y sus daños colaterales: ahora disfruta del ADeS a media mañana. “Pintón”, dicen las damas, “buen muchacho”, agregan los caballeros. Reacio al trabajo pesado, lo suyo es el micrófono o el grabador. Responsable, entrenado como pocos, políticamente correcto, el que dice “presente” cuando pasan listas los profesores. El único rugbier “zurdo”. Es el Marian de la gente y proclama: “Todos somos Fuentealba”.
Frase de cabecera: “Si fuera mujer, sería re trola”
Filósofo preferido: José María “El hombre de las dos peras” Aguilar
Lo encontrás siempre en: la feria americana de Parque Centenario
Peor puteada recibida: “Inbécil” (si… con “n”)