“Vamos a garantizar los 365.000 caracteres anuales como sea. Si es necesario, contabilizaremos los posteos privados de nuestros pasantes en sus respectivos twitter’s, blog’s, sms’s y facebook’s”. Con esa frase, el CEO de FROYD inició la ronda de negociaciones con los pasantes del portal froydiano que hace más de un mes tienen las oficinas de Puerto Madero tomadas, impidiendo la actualización diaria. Los verdaderos redactores, quienes no escribimos pero firmamos las notas que estos pibes escriben, estamos siendo privados en nuestra libertad de expresión. Nos están amordazando por un reclamo innecesario y por eso exigimos la presencia inmediata de la diputada Silvana Giudici.
El conflicto comenzó cuando el pasante del área de deportes acusó a la administración de que la máquina de café estaba dando un servicio ineficiente. Parece ser que las bebidas no podían tomarse con más de dos medidas de azúcar, en una clara muestra de censura, ya que poco tiempo atrás se podían tomar hasta con cinco medidas. “Ahorran en azúcar pero seguimos escribiendo con Olivetti’s”, es la consigna que fue pintada en las paredes aledañas a nuestras oficina’s.
Una vez más, la irreverencia juvenil y su ingenuo deseo de querer cambiar el mundo atentan contra el derecho de la sociedad de querer recibir las noticias del portal. En esta línea, los redactores de mayor experiencia hemos emitido un comunicado donde fundamentalmente explicamos que:
“La toma, como metodología de protesta, es muy eficaz y necesaria porque da visibilidad a un reclamo. La forma que la política tiene de resolver problemas es cuando estos entran en la agenda pública afectando a la mayoría. Por ello, el reclamo llevado hasta las últimas consecuencias garantiza la presencia de los medios, quienes son los actores fundamentales para dar visibilidad a un reclamo. En caso contrario, el problema se desvanece y todos sabemos que los políticos sólo resuelven las cosas que salen en la tele porque eso mejora su imagen. En definitiva, llegados a este punto, los redactores nos dimos cuenta que acusar a un reclamo de ilegal en base a la metodología utilizada es desviar el trasfondo de la cuestión, ya que de por sí la metodología es perversa, la atención y resolución de un problema es perverso y la presencia del periodismo es perversa. En fin, parece que estamos de acuerdo’s. Por último, pedimo’s perdón por la presencia de “’s”, una manera 2.0 de dar visibilidad a un reclamo en Internet, según el responsable de la carga de contenidos.”