Miedo al miedo

Vuelve el miedo. Parecido al pánico, pero no tanto. El pánico te paraliza, el miedo te asusta y te autocensura. El inconveniente se presenta cuando una En vivo y en directo desde el Colónpersona sufre las dos manifestaciones a la vez. Ese es mi problema, aunque también es similar al del Teatro Colón: “es de todos”. ¿Es de todos? ¿Quiénes son todos los que van o fueron al teatro “reconocido a nivel mundial”? Es probable que los parisinos, acostumbrados a ir al Teatro de los Campos Eliseos, conozcan la maravilla arquitectónica Argentina de principios del siglo XX. Es probable que el 93% de los ciudadanos del conurbano Bonaerense no sepan dónde queda ni qué sucede allí adentro. ¿Mirtha y Susana tienen miedo? ¿Puedo organizar un asado con amigos en el Teatro Colón?

Más miedo. ¿A qué? A la vorágine en que está inmersa la sociedad, a la línea E a las 8:45 de la mañana, al regreso de la gripe A, a la cara de Montenegro, al peinado de Montenegro. Miedo no es el de Bonelli y Van Der Kooy, miedo es el del cadete en su primer día de oficina, el del rugbier de 14 años que juega en la M-16 y le hacen creer que es para “foguearse”. También “dan miedo” los parlamentarios que están en contra de que personas del mismo sexo adopten, la zaga central de los nigerianos, los controles antidoping de la FIFA. ¡Eso sí que da miedo!

El año del bicentenario trae aire de cambio, al menos sale Javier Zanetti y entra Ariel “me garcho a Dalma” Garcé. Claro que mientras las masas “copaban” las calles porteñas, el precio en las confiterías (de las masas) aumentaba un 20%.  Sin embargo, seguimos con el miedo a la invasión del dengue, miedo al indigente, al limpiador de vidrios, a los “trapitos”, a los piqueteros. Por suerte, los argentinos tienen a un superhéroe: el vengador del megáfono. Un nuevo personaje banal, de la televisión banal, de los programas banales del Grupo banal América. La banalización del sentido común de los ciudadanos está por llegar a cubrir su máxima capacidad per capita, aunque siempre se las rebusca para seguir mutando. Eso también da miedo.

Acerca de Abdul Khalek Rodríguez

No es un enviado especial de Al Jazeera, tampoco es miembro de Al Qaeda. Llegó a la Argentina en busca de su “paz interior”; de actitud e ideas indiscutibles (por miedo o por conciencia social), promete “dar su vida” en cada producción discursiva en este portal digital.
Esta entrada fue publicada en Divagues y etiquetada , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>