Tregua. El gobierno argentino ya no pretende confrontar con ningún sector del país, ni con los estados del continente americano, ni siquiera con la Iglesia católica. Ahora busca los conflictos lejos de la plataforma continental. Resulta utópico pretender que los “hijos” del poder, o de Margaret Thatcher, sean benévolos con el país ubicado más al sur del mundo (es el único cliché válido: la avenida más larga y la más ancha del mundo son puras patrañas).
Y peor aún, si todavía no se pudo bajar el índice de pobreza pandémica y de violencia genética con que conviven los “isleños” (ciudadanos que viven en la Isla Maciel), si el 40% de los argentinos vive bajo el nivel de pobreza, ¿cómo pretende la administración de Cristina exigirle a los dueños de las Falkland la no explotación de petróleo? ¿Cómo evitará el desembarcó de las plataformas? ¿Volverá a una patriada y ocupará las islas como aquel 2 de abril de 1982?
Los interrogantes son muchos y las certezas muy pocas. El primer ministro británico, Gordon Brown, aseguró que es legal la explotación de todos los recursos que estén en su territorio. Razonamiento lógico y cierto. Ahora, ¿A dónde finaliza la plataforma Argentina y comienza la británica? Imposible de determinar.
Sin dudas, el gol de Maradona con la mano en el mundial del 86´ todavía tiene un peso importante en las memorias de los ingleses, al menos eso creen los argentinos. Es cierto que los recursos naturales del planeta se están agotando, y a pasos agigantados. Es cierto que Gran Bretaña es el tercer país más discriminatorio del globo terráqueo (según Borocotón S.A., Inglaterra está por debajo de Italia y Estado Unidos, respectivamente).
Es cierto que las Islas Malvinas fueron descubiertas por los ingleses en 1833 y que fueron argentinas por sólo 74 días. También es cierto que un alcohólico condenó a muerte a toda una generación de “pibes”, cuando pronunció: “Si quieren venir que vengan, les presentaremos batalla”. Por lo tanto, cabe preguntarse: ¿Las Malvinas son Argentinas?
Las Malvinas son Británicas. Seguramente la historia encuentre, dentro de 50 o 60 años, a un presidente argentino que aproveche el desgaste del suelo y de los recursos de las islas, y las pueda adquirir a un valor irrisorio. Los ingleses mostrarán grandeza ante el mundo por la entrega pacífica y los argentinos creerán que por fin se hizo justicia. Es cierto que la historia se repite, sólo espero que no vuelva otro 2 de abril.
Saludos froydianos.
Muy bueno todo lo que decís y rescato algo puntualmente y con mucho énfasis “sólo espero que no vuelva otro 2 de abril”!
Saludos.-
Muy bueno todo lo que decís y rescato algo puntualmente y con mucho énfasis “sólo espero que no vuelva otro 2 de abril”!
Saludos.-
Las Malvinas son y serán Argentinas!! De eso, no hay dudas!!!
Las Malvinas son y serán Argentinas!! De eso, no hay dudas!!!