Aclaración: la siguiente nota puede parecer extensa, pero vale la pena.
La cosa arranca así: “El autor entregó esta nota antes de ser designado ministro de Educación de la ciudad de Buenos Aires. En ella, Posse, colaborador habitual de LA NACION, fija su posición sobre temas de seguridad y de uso del espacio público.”
De repente, lo que para los medios hubiese significado un “juicio político” para Cristina, es apaciguado en la mirada que estos hacen sobre la gestión machista. Una obviedad: intereses compartidos. Sin embargo, las decisiones repercuten y algunas logran ser socavadas (la disolución de la UCEP). Después de las escuchas ilegales, sale Narodowski. Primer caído. Macri lo declara transferible y compra a Posse. ¿Cómo lo hace? Bueno, parece que podemos afirmar que Macri lee un diario por lo menos: La Nación. Y haciendo meras especulaciones, suponemos que, como sigue sin una estructura política de donde sacar cuadros, leyó su nota en el diario y le gustó. “Venite”, le habría dicho.
Pero no podemos menos que interpretar la plataforma que ahora parece haberlo lanzado al puesto de Ministro de Educación en la ciudad de Buenos Aires. Y dice en sus afirmaciones: “Los Kirchner lograron demoler el básico esquema constitucional de orden público y de ejercicio de la fuerza exclusiva del Estado para cumplir con la misión esencial de reprimir (que, según la Real Academia, significa: contener, refrenar, templar o moderar).” Es interesante que cuando la derecha se saca la careta, igual lo hace a medias tintas. Escudarse en la definición de la Real Academia sobre el concepto de represión es un tanto cobarde. ¡Decí lo que querés decir!
“Reprimir es obligación del Estado en cuanto contención en acto del delito inminente. Se enfrenta al delincuente para garantizar la vida del ciudadano con sus libertades (la de circular libremente, por ejemplo) y sus bienes.” La protesta social es vista entonces como un delito inminente al cual hay que reprimir, porque se trata de delincuentes que no entran en la categoría de ciudadano. ¡Viva la Constitución!
“Impusieron la visión trotskoleninista de demoler las instituciones militares y la policía, como vengándose de los años setenta, cuando una minoría se alzó contra el Estado para imponer una revolución socialguevarista, ajena y aislada ante la inmensa mayoría…” Faltó aclarar que ese Estado no era un estado de derecho. Raro lo que dice, ya que sabemos que Posse es abogado. Pero, por lo menos, sí se pone del lado de la mayoría que apoyaba la dictadura…
“Es curioso que, en la desnaturalización idiomática que viven los argentinos, los mismos dirigentes de la oposición hablen a media lengua y se fuguen hacia la prevención educativa, la recuperación del joven delincuente y la inclusión social. Son escamoteadores del tema, que se refugian en la indispensable acción recuperatoria, rehuyendo la batalla central. Mientras ellos quedan bien con la sociología indiscutible y omiten hablar de armas y medios de acción inmediato…” Bueno, tantas cosas para decir. Pero acá sí brindamos por haberse sacado la careta. Los delincuentes no tienen recuperación y no le vengan a Posse, Ministro de Educación, con la prevención educativa. ¡A tomar las armas!
En fin, uno se pregunta si tiene que aclarar los discursos, pero como la condena parece no haber llegado aun, desde hoy nos ponemos a contar los días que faltan hasta que Macri diga que Posse no va a asumir. Es lo que se supone, ¿no? ¡Bienvenidos a la Argentina democrática!