El ingeniero Mauricio Macri está tratando de escribir un libro autobiográfico. Siguiendo el estilo de Vargas Llosa, y acercándose a las crónicas de Narnia, el jefe de gobierno de la ciudad de Buenos Aires envió a la redacción su crónica de fin de semana. Nadie en FROYD la quería subir al portal, pero apareció el “señor billetín” y una vez más, el buen gusto y los ideales se esfumaron cual hierba el día de la primavera. Con ustedes, el hijo de Franco Macri:
¿Preocupado por el avance de F. Solanas?
“Llegué el viernes por la tarde después de cumplir con mi jornada laboral de 10 a 11:15am (a veces hago unos minutos extras). Extenuado, y con la corbata floja, le dije a Mike: “Llevame directo a lo de papi que no doy más”. En el camino nos topamos con un piquete en la ruta 24. Mike me miró por el espejo retrovisor y yo le tiré una punta: “acelerá que se abren seguro”, y aceleramos con todo. Me parece que pisamos algo, creo que fue un neumático. Seguimos nuestro camino.
Les confieso que este fin de semana fue muy excitante. Papá de viaje, “Florchu”, no se dónde, mi amigo del alma “Francis”, trabajando en las playas de Porto Seguro. Entonces me di cuenta de que estaba solito, y eso tenía que explotarlo al máximo, como todo lo que hago. Primero me senté a mirar deportes. Me aburrió La Martina Vs. Indios Chapaleufu II, siempre que apuesto por los Heguy, gana Cambiasso. Pero a las 5:00pm arrancó la celeste y blanca, y me puse chocho. Lástima que la selección jugo muy light, aunque rescate algo importante: no pienso ir al spa donde fue el Diego. Más tarde me colgué con el fútbol para todos. Les revelo que siempre miré todos los partidos, los de acá y los de allá, porque el vecino nunca dejó de pagar el abono, y yo como buen vecino que soy, le daba la mitad del 1 al 5 de cada mes, como corresponde.

Mauri en uno de los country de Macri
También estuve todo el fin de semana leyendo. Me leí todo el libro “Maquiavelo. Las técnicas del poder. Como aniquilar a la competencia” de “Julito” Soderini. En realidad leí el capítulo 1, aunque lo que sí terminé del todo fue el prólogo. Después me entretuve con una novela de folletín sobre Sherlock Holmes. Los casos de espías me fascinan.
Por la noche, después de que los muchachos de la servidumbre me hicieran un cordero patagónico a la provenzal, que estaba de “rechupete”, me puse a ver una peli. Me alquilaron el Juego del Miedo VI, pero no puede terminar de verla. De repente, empecé a escuchar pasos, voces, ruidos que bajaban del 4to piso, o quizás del 5to. Tomé el phone y llamé a James. Le expliqué la situación y me dijo: “Quedate tranqui Mauri, tengo monitoreado a todo el country y alrededores”. Ahí me relajé, puse un rato la tele a ver si Tom agarraba a Jerry y me fui a dormir.

Cada vez más tengo esa sensación de seguridad. Creo que mi predicción de que Buenos Aires va a estar buena ya es un hecho. Es el momento de dar el salto, ya es tiempo de que alguien se haga cargo del sillón de Rivadavia. Mientras tanto, ya localice a aquella jovencita que posó a mi lado en el basural. Será una foto del progreso de los vecinos de la ciudad, será la imagen de mi compromiso social con los más desprotegidos. “Será, será lo que tú quieras pero así será, si aun tengo que esperarte siete vidas mas…”. Hasta el próximo capítulo”.
Mauri me parece que no era un neumático jaja AH, y te felicito por la noche de los museos, vos si que sabés valorar al cultura popular jajaj Saludos
Mauri me parece que no era un neumático jaja AH, y te felicito por la noche de los museos, vos si que sabés valorar al cultura popular jajaj Saludos