Respondiendo al pedido popular, brindo a los lectores la primera entrega de los mitos y verdades acerca de froyd, sus integrantes y columnistas. Mi compromiso periodístico de investigación no sabe de censuras, pero por si acaso, entre las verdades escondo algunos mitos para evitar demandas de mis seudo colegas del portal. Sin más preámbulo, espero con esta lista responder a la gran cantidad de interrogantes que recibo vía mail a feedback@froyd.com.ar :
- Las tan mencionadas oficinas de Puerto Madero, quedan en realidad en Dock Sud.
- La polémica entre Madorrán y el Lata Cardozo no tiene orígenes deportivos, sino que es estrictamente un tema económico.
- El 66% de los integrantes de la cúpula directiva de FROYD vive en capital, del resto la mitad está en el extranjero y la otra parte en el conurbano.
- Dentro de FROYD existe una división profunda entre la línea fundadora y los progres.
- Los gastos en FROYD se comparten equitativamente, pero los ingresos por publicidad van a parar a un solo beneficiario.
- Uno de los columnistas del portal debe su nombre a una vieja sección de FROYD, de la época en la que el sitio era una revista digital por entregas, la cual no mucha gente visitaba.
- Parte de los integrantes de FROYD trabajó en la revista Barcelona.
- Parte de los integrantes de FROYD nunca pagó por sexo.
- Parte de los integrantes de FROYD trabajó en TN.
- Parte de los integrantes de FROYD trabaja en el Estado.
- Parte de los integrantes de FROYD trabajó alguna vez.
- El 80% de la cúpula directiva sacó réditos con el sexo opuesto a partir de la frase “tengo un sitio web”.
- El 75% de la cúpula directiva fue repudiado publicamente por decir “tengo un sitio web”.
- La cúpula directiva está analizando una oferta para vender el sitio.
- Si bien se intenta integrar a las mujeres al portal, en el fondo la cúpula directiva es reaccionaria a la idea de igualdad de género.
- En el Quienes Somos no está toda la familia froydiana, porque ciertos exponentes prefieren escudarse en las sombras y no hacerse cargo de nada.
Esta primera entrega busca saciar un poco la sed de información interna que demuestran los mails de ustedes, mis queridos lectores. Por razones legales no puedo puntualizar cuáles de las afirmaciones son mito y cuáles realidad, pero confío en el espíritu crítico de cada uno para discriminar el oro del moro.
Hasta la próxima.