Se terminó. O mejor dicho, recién empieza todo.
El portal froydiano me convocó a seguir el tema de cerca y las siguientes líneas pueden no ser objetivas luego de una maratónica jornada seguida en vivo por TN desde casa, un canal que no va a desaparecer, pero sí lo podrían hacer alguno de sus periodistas, para el beneficio de todos.
La primera sensación es que, como pasa muy seguido, la opinión dominó al conocimiento, y la mayoría de las críticas demostraron que nadie leyó el proyecto de ley por completo. De ahí, a las mentiras, hubo sólo un micrófono.
La votación estuvo definida de antemano y eso porque a los políticos les gusta más hablar con las cámaras que a Fantino el punto de rating.
Frases del sentido común llenaron los espacios gracias a los comentaristas de notas en la Web: “Nos vamos a convertir en Venezuela”; “los votos fueron comprados”; “con esta ley nos cortan la libertad de expresión” (seguro, me imagino que cualquiera que golpea una puerta con una nota, se la publican de una); “ahora los Kirchner van contra la Biblia y los Santos Evangelios”; “con esta ley el MSN va a desaparecer”. Una vez más, no hay hechos, sino interpretaciones. Y luchar contra ellas es cada vez más una tarea harto difícil.
No siempre es así, pero queda la sensación que nadie es capaz de escuchar y lo digo pensando en la clase media, urbana, que trabaja todo el día, con Internet en su casa, TN de fondo mientras cocina, compra en cuotas, tiene su equipo de DVD y Home que sobresale sobre el resto de los muebles. Tienen su opinión, repiten, la información viene de los medios, pasa por ellos sin filtro, y se lanza al aire mediático. De escuchar argumentos, ni hablar. Frases herméticas, inconclusas, pero que le dejan la sensación de: “yo, desde mi lugar social (a lo Bourdieu), entiendo el funcionamiento de todo”. El mismo que entra al baño y hace el típico gesto de: “que grande la tengo”. Un gil.
Ya no importan más reflexiones. Pero me quedo con una enseñanza de las baratas: últimamente, las cosas me convencen a partir de ver quienes están en contra. Y como todavía no se me ocurre otra forma inaugural de participación y canalización de la política para quienes desean participar, me quedo con lo único que importa: comprender que el concepto de plusvalía lo explica y seguirá explicando todo. Lo demás, son las voces de Silvestre y Bonelli.
¿Cuándo Morales habla de tránsfugas, se acordará que enfrente tiene a Cobos y atrás le quedó De La Rua?
Buena nota. Lo vi a Morales, estaba sacado, él y yo!! Este Radical resucitó entre los muertos después del 2001 y ahora levanta la bandera de la honestidad. Y por suerte, no vi la transmisión por TN, porque sino hubiese visto sólo a los opositores de la Ley. Lo seguí anoche por la Televisión Pública, y ahí había pluralidad de voces. Eso lo dice todo. Saludos.
Buena nota. Lo vi a Morales, estaba sacado, él y yo!! Este Radical resucitó entre los muertos después del 2001 y ahora levanta la bandera de la honestidad. Y por suerte, no vi la transmisión por TN, porque sino hubiese visto sólo a los opositores de la Ley. Lo seguí anoche por la Televisión Pública, y ahí había pluralidad de voces. Eso lo dice todo. Saludos.
Pingback: Bitacoras.com
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Muy buena nota!… me siento identificada por completo!!
Muy buena nota!… me siento identificada por completo!!
Me extraña que un periodista que se digne de tal sea obsecuente del poder estatal o privado cualquiera sea. Verbitsky periodista cojunudo en otras epocas en su libro “Un mundo sin periodistas” critica a gobierno de Mnm por sus intenciones de acallar a los periodistas opositores y dice “El periodista debe ser siempre critico del poder”… (se refiere al del gobierno, en alusion a mnm), porque para obsecuentes el poder tiene olfas de sobra – observece sino las presentaciones de nuestra presidente plagada de aplaudidores obsecuentes del poder de turno y ella cree que la aplauden por su nuevo peinado, cuando ella no este aplaudiran al proximo con la misma vehemencia servil- para Verbitsky un periodista jamas debe ser corte de nadie, seria lo ideal, pero vemos a diario como este gobierno coopta ya sea por la publicidad, por la contratacion directamente o por la presion, ahora con la ley de medios tiene el campo oregano para aplastar todas las voces opositoras que quiera. Lamentable, Chavez alla vamos.
Me extraña que un periodista que se digne de tal sea obsecuente del poder estatal o privado cualquiera sea. Verbitsky periodista cojunudo en otras epocas en su libro “Un mundo sin periodistas” critica a gobierno de Mnm por sus intenciones de acallar a los periodistas opositores y dice “El periodista debe ser siempre critico del poder”… (se refiere al del gobierno, en alusion a mnm), porque para obsecuentes el poder tiene olfas de sobra – observece sino las presentaciones de nuestra presidente plagada de aplaudidores obsecuentes del poder de turno y ella cree que la aplauden por su nuevo peinado, cuando ella no este aplaudiran al proximo con la misma vehemencia servil- para Verbitsky un periodista jamas debe ser corte de nadie, seria lo ideal, pero vemos a diario como este gobierno coopta ya sea por la publicidad, por la contratacion directamente o por la presion, ahora con la ley de medios tiene el campo oregano para aplastar todas las voces opositoras que quiera. Lamentable, Chavez alla vamos.
Eso! Hacia allá vamos Chávez! Venezuela y Argentina un solo corazón! Unidad Latinoamericana! ¿Por qué siempre decimos que vamos hacia algún lado, si en realidad nunca tenemos rumbo? Leer en un comentario la palabra campo después de ley de medios no me convence…igual las voces opositoras se aplastan solas, aunque, para los apocalípticos, los medios siguen siendo iguales….
Eso! Hacia allá vamos Chávez! Venezuela y Argentina un solo corazón! Unidad Latinoamericana! ¿Por qué siempre decimos que vamos hacia algún lado, si en realidad nunca tenemos rumbo? Leer en un comentario la palabra campo después de ley de medios no me convence…igual las voces opositoras se aplastan solas, aunque, para los apocalípticos, los medios siguen siendo iguales….