Durante mucho tiempo, y quizás siga ocurriendo hasta que se retire Luciana Aymar, el efecto “las leonas” llenó a los clubes nuevamente con pequeñas entusiastas, más el fervor de sus padres, y el hockey volvió a estar en los primeros planos. Integración, deporte y un poco de exitismo argentino por buscar un joven talento en casa que salve a la familia.
Después del triunfo de Del Potro en el Us Open, las escuelitas de tenis están haciendo furor nuevamente. Tuvieron su explosión con la presencia de la generación dorada y su pico en Roland Garros 2004, parada copada totalmente por los argentinos Chela, Nalbandian, Coria y Gaudio.
Ayer, en una entrevista, me puse a escuchar a Franco Davin, hoy nombrado por la prensa como el mejor DT argentino. Fácil decirlo con el Olé del lunes. Y entonces contaba sobre las cosas que tuvieron que corregir en el juego de la torre de Tandil. Y es verdad, el cambio en el juego desde que Franco asumió ha sido notable. Comencé entonces a preguntarme cuáles son las posibilidades de cambiar técnicas que se traen desde los primeros años, cuando uno ya es profesional. Y pienso en Messi. Y comparo con el fútbol. ¿Es posible seguir mejorando a la edad profesional? En el tenis parece que sí. Pero no me animo a decir que en el fútbol alguien que rechaza hacia el medio, lo cambie a los 25 años de edad y con técnicos que necesitan ganar en forma urgente. “Para el medio nunca nene”, grita el saber popular.
El tenis también vive de los apuros y sin embargo, en un año, Juan Martín parece convertido en un jugador nuevo. Y mientras seguía escuchando a Franco, pensé en dos caminos totalmente opuestos: las mejoras técnicas en Del Potro y las mejoras en Guille Coria. ¿Los resultados? A la vista.
Coria demostraba holgadamente su talento. Decide unirse a Josep Perlas y a partir de ahí pulir detalles técnicos. Pero nada fue igual después de un año de relación. Alguna vez Guille dijo que le intentaron cambiar la empuñadura en el saque y eso lo perjudicó. En ese momento, el karma de las dobles faltas se transformó en algo insoportable. El Mago decide unirse a Higueras. Este le pide que siga jugando a pesar de todo y su cabeza se quema, hoy podemos decir, para siempre.
Queda preguntarse como un técnico es o no importante. La formación, el aprendizaje a edades maduras y sus consecuencias. Quedará la incógnita sobre qué le pasó a Coria y lo que le está pasando a Del Potro, dos historias similares y opuestas al mismo tiempo. ¿Lo arruinó la final de Roland Garros, la implementación de cambios técnicos o su pelea con Gaudio, un loco capaz de volverte loco? ¿Qué pasará con Juan si se decide ir por el Nº 1? ¿Se animará a pasar más de 9 meses fuera?
Durante mucho tiempo, y quizás siga ocurriendo hasta que se retire Luciana Aymar, el efecto “Las Leonas” llenó a los clubes nuevamente con pequeñas entusiastas, más el fervor de sus padres, y el hockey volvió a estar en los primeros planos. Integración, deporte y un poco de exitismo argentino por buscar un joven talento en casa que salve a la familia.
Después del triunfo de Del Potro en el Us Open, las escuelitas de tenis están haciendo furor nuevamente. Tuvieron su explosión con la presencia de la generación dorada y su pico en Roland Garros 2004, parada copada totalmente por los argentinos Chela, Nalbandian, Coria y Gaudio.
Ayer, en una entrevista, me puse a escuchar a Franco Davin, hoy nombrado por la prensa como el mejor DT argentino. Fácil decirlo con el Olé del lunes. Y entonces contaba sobre las cosas que tuvieron que corregir en el juego de “la torre de Tandil”. Y es verdad, el cambio en el juego desde que Franco asumió ha sido notable. Comencé entonces a preguntarme cuáles son las posibilidades de cambiar técnicas que se traen desde los primeros años, cuando uno ya es profesional. Y pienso en Messi. Y comparo con el fútbol. ¿Es posible seguir mejorando a la edad profesional? En el tenis parece que sí. Pero no me animo a decir que en el fútbol alguien que rechaza hacia el medio, lo cambie a los 25 años de edad y con técnicos que necesitan ganar en forma urgente. “Para el medio nunca nene”, grita el saber popular.
El tenis también vive de los apuros y sin embargo, en un año, Juan Martín parece un jugador nuevo. Y mientras seguí escuchando a Franco, pensé en dos caminos totalmente opuestos: las mejoras técnicas en Del Potro y las mejoras en Guille Coria. ¿Los resultados? A la vista.
Coria demostraba holgadamente su talento. Decide unirse a Josep Perlas y a partir de ahí pulir detalles técnicos. Pero nada fue igual después de un año de relación. Alguna vez Guille dijo que le intentaron cambiar la empuñadura en el saque y eso lo perjudicó. En ese momento, el karma de las dobles faltas se transformó en algo insoportable. El Mago decide unirse a Higueras. Este le pide que siga jugando a pesar de todo y su cabeza se quema, hoy podemos decir, para siempre.
Queda preguntarse cómo un técnico es o no importante. La formación, el aprendizaje a edades maduras y sus consecuencias. Quedará la incógnita sobre qué le pasó a Coria y lo que le está pasando a Del Potro, dos historias similares y opuestas al mismo tiempo. ¿Lo arruinó la final de Roland Garros, la implementación de cambios técnicos o su pelea con Gaudio, un loco capaz de volverte loco? ¿Qué pasará con Juan si se decide ir por el Nº 1? ¿Se animará a pasar más de 9 meses fuera? Veremos…
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Acerca de Mandarina Mecánica
El hombre que se decidió a escribir convencido de que los filósofos sólo se han limitado a interpretar el mundo de distintos modos y él llegó para transformarlo. Si algo lo caracteriza es que no tiene compromisos con nadie, ni siquiera con FROYD, y eso lo hace independiente.
Muy bueno el post muchachos, la verdad que ultimamente andan con cosas de muy buena calidad!
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