Tachero: ¿otro invento argentino?

Durante los fines de la década de los noventa, allí donde las grietas del mundo ficticio creado por Menem&Cavallo comenzaban a abrirse, la desocupación aumentaba a ritmos que el Indec de entonces, también era gustoso de ocultar. Y así, uno a uno, los parripollos, los polirrubros, las canchas de paddle, entre otras, bajaban sus persianas con el cartel de “cerrado hasta nuevo aviso”. Muchos, ante la desesperación, se volcaron al trabajo independiente. Por eso, esta sección va a hablar hoy del: tachero.
El tachero es un tipo particular. Incapaz de definir en conceptos globales, pero si de marcar ciertas características que los unen. Charlatanes por aburrimiento, se concentran en las estaciones de servicio GNC. Parte del paisaje urbanístico, estos lugares desborda de coches amarillos y negros, estacionados a 90º, a 45º, paralelo al cordón, etc. Allí, se pone al día con sus pares, se toma su café, se come sus medialunas, se acomoda su corbata y se va al grito de: “mañana te pago”.
Las radios muy bien supieron captar y penetrar este universo. Y la radio pasó a ser un elemento clave del tachero y su viaje. Acostumbrado a dar vueltas, el hombre en su casa es directo. Llega tarde y pregunta dónde está la comida. Termina y es el que define sexo si o sexo no. Se acuesta y a las 6 am está despierto nuevamente.
Por naturaleza, el tachero sabe todo. Conoce los últimos temas de la agenda mediática y tiene ya formada una opinión para todo. Al abordar a uno de ellos, es imposible hacerlo cambiar de opinión por lo que se vuelve necesario adoptar una actitud conciliadora. Frases como: “aha”, “si”, “comparto”, “tremendo, ¿no?”, “no cambiamos más”.
También son innovadores. Rompen el hielo con clase. No es el caso típico del viaje en ascensor que sólo se habla del clima. El tachero es capaz de arrancar con un: “es tremendo como estos montoneros quieren amordazar a los medios”. Así, de una, seco. Y uno que recién se levanta para ir a trabajar, queda descolocado. Momento inoportuno para la reflexión y el debate. Pero no le importa, insiste. Y se responde a él mismo. “Se quieren quedar con todo”.
Viven en la calle y eso les ha enseñado mañas. Son tipos rápidos. Cuando se percatan que el importe los complica con el vuelto en monedas, tiran frases como: “¿te puedo quedar debiendo 0,50 ctvs?” Y a uno no le queda más remedio que decir que sí, como si la vida nos volviera a cruzar. Enemistados de por vida con el chofer de colectivo, el tachero se cree que la tiene más grande, por tener un mejor transporte.
En fin, nos hemos acostumbrado a ellos, como nos acostumbramos a dejarles propina a los mozos, a agrandar nuestro combo en los locales de comida rápida y a poner qué estamos haciendo ahora en el Facebook.

Durante el final de la década de los noventa, el mundo ficticio creado por Menem&Cavallo comenzaba a abrir sus grietas y la desocupación aumentaba a ritmos que el INDEC también era gustoso de ocultar. Así, uno a uno, los parripollos, los polirrubros, las canchas de paddle, las Ludovica Squirru, bajaban sus persianas con el cartel de “cerrado hasta nuevo aviso”. Muchos, ante la desesperación, se volcaron al trabajo independiente. Por eso, esta sección va a hablar del: tachero.

TaxiEl tachero es un tipo particular. Incapaz de definir en conceptos globales, se lo puede describir con ciertas características que los unen. Charlatanes por aburrimiento, se concentran en las estaciones de servicio GNC. Parte del paisaje urbanístico, estos lugares desbordan de coches amarillos y negros, estacionados a 90º, a 45º, paralelo al cordón, etc. Allí, se ponen al día con sus pares, se toman su café, se comen sus medialunas, se acomodan su corbata y se van al grito de: “mañana te pago”.

Las radios muy bien supieron captar y penetrar este universo. Y esta pasó a ser un elemento clave del tachero y su viaje. Un viaje que lo acostumbra a la vuelta interminable hasta la pesca de su cliente. En su casa, en cambio, es directo. Llega tarde y pregunta dónde está la comida. Termina y es el que define sexo si o sexo no. Se acuesta y a las 6 am está despierto nuevamente.

Por naturaleza, el tachero sabe todo. Conoce los últimos temas de la agenda mediática y tiene ya formada una opinión para todo. Al abordar a uno de ellos, es imposible hacerlo cambiar de opinión, por lo que se vuelve necesario adoptar una actitud conciliadora. Frases como: “aha”, “si”, “comparto”, “tremendo, ¿no?”, “no cambiamos más”, pueden acortar una charla que se avizora extensa.

Rolando RivasTambién son innovadores. Rompen el hielo con clase. No es el caso típico del viaje en ascensor en el que sólo se habla del clima. El tachero es capaz de arrancar con un: “es tremendo como estos montoneros quieren amordazar a los medios”. Así, de una, seco. Y uno que recién se levanta para ir a trabajar, queda descolocado. Momento inoportuno para la reflexión y el debate. Pero no le importa, insiste. Y se responde a él mismo: “Se quieren quedar con todo”.

Viven en la calle y eso les ha enseñado mañas. Son tipos rápidos. Cuando se percatan que el importe los complica con el vuelto en monedas, tiran frases como: “¿te puedo quedar debiendo 0,50 ctvs?”. Y a uno no le queda más remedio que decir que sí, como si la vida fuera a cruzarlos nuevamente. Enemistados de por vida con el chofer de colectivo, el tachero se cree que la tiene más grande, por tener un mejor transporte.

En fin, nos hemos acostumbrado a ellos, como nos acostumbramos a dejarle propina a los mozos, a agrandar nuestro combo en los locales de comida rápida y a poner qué estamos haciendo ahora en el Facebook.

Acerca de Froyd

Es el jefe. Cuando le hablan de política, utiliza su cintura y esquiva el compromiso afirmando “se lo dejo a los que saben”. Y cuando le repreguntan qué opina de F. de Narváez, mete una gambeta etílica a lo Ortega y dice: “lo dejo a tu criterio”.
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16 respuestas a Tachero: ¿otro invento argentino?

  1. Emiliano dice:

    Alguien que por favor me explique porque los tacheros escuchan el programa de Alacran con el volumen al maximo!

  2. Emiliano dice:

    Alguien que por favor me explique porque los tacheros escuchan el programa de Alacran con el volumen al maximo!

  3. Pingback: Bitacoras.com

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  5. Maxi dice:

    Otra posta del tachero: siempre escucha AM por la mañana Radio 10, o al negro Oro o a Longobardi. Y por la tarde, Matias Martin en la Metro. Una fija. Saludos.

  6. Maxi dice:

    Otra posta del tachero: siempre escucha AM por la mañana Radio 10, o al negro Oro o a Longobardi. Y por la tarde, Matias Martin en la Metro. Una fija. Saludos.

  7. Sebastián dice:

    Si, igual el “código de convivencia” con los tacheros, nos obliga a dejarles las monedas de propina. Creo que está bien, comparto el código y se las dejo siempre. Ahora me molesta que te lo pida él o que se caliente si te tiene que dar el vuelto. Los tacheros son el reflejo de la especie denominada “porteños” jaja

  8. Sebastián dice:

    Si, igual el “código de convivencia” con los tacheros, nos obliga a dejarles las monedas de propina. Creo que está bien, comparto el código y se las dejo siempre. Ahora me molesta que te lo pida él o que se caliente si te tiene que dar el vuelto. Los tacheros son el reflejo de la especie denominada “porteños” jaja

  9. Agustin dice:

    Muchas verdades, otras no tanto. Si bien el texto (creo) apunta al humor, lo preocupante es que la ironía del autor a veces se reproduce como si fuese una ley científica en el sentido común de muchos. No digo que los tacheros no sean vuelteros, a veces medio pesados y densos con el tema del vuelto; pero por cuestiones particulares o estereotípicas son comunmente maltratados y pensados como una subclase (igual que los colectiveros, camioneros, etc.)
    Mi viejo es tachero! jaja, por eso capaz la identificación con la nota. Doy fe que he visto más de uno en las estaciones de GNC de microcentro ejercitando las costumbres de las notas, pero no es joda un tipo que se levanta todas las mañanas 5.30/6, se la pasa sentado todo el día, lidiando con las cosas que todos más odian de la city (incluso otros tacheros) y vuelve cerca de las 21.00. Son 15 horas de un trabajo bastante insalubre.
    Insisto que más allá que se busque la ironía y el humor, lo cual es genial y me encanta, el tema me abrió la posibilidad de comentar que me pasa particularmente y que me preocupa de la falta de tolerancia del argentino estandar…

    Saludos!

  10. Agustin dice:

    Muchas verdades, otras no tanto. Si bien el texto (creo) apunta al humor, lo preocupante es que la ironía del autor a veces se reproduce como si fuese una ley científica en el sentido común de muchos. No digo que los tacheros no sean vuelteros, a veces medio pesados y densos con el tema del vuelto; pero por cuestiones particulares o estereotípicas son comunmente maltratados y pensados como una subclase (igual que los colectiveros, camioneros, etc.)
    Mi viejo es tachero! jaja, por eso capaz la identificación con la nota. Doy fe que he visto más de uno en las estaciones de GNC de microcentro ejercitando las costumbres de las notas, pero no es joda un tipo que se levanta todas las mañanas 5.30/6, se la pasa sentado todo el día, lidiando con las cosas que todos más odian de la city (incluso otros tacheros) y vuelve cerca de las 21.00. Son 15 horas de un trabajo bastante insalubre.
    Insisto que más allá que se busque la ironía y el humor, lo cual es genial y me encanta, el tema me abrió la posibilidad de comentar que me pasa particularmente y que me preocupa de la falta de tolerancia del argentino estandar…

    Saludos!

  11. FROYD dice:

    Querido Agustín:
    Lo que aquí se plasman no son verdades, sólo la sabiduría popular que la calle puede darle a un sujeto. Nunca vamos a tomar la potestad de creer que estamos diciendo una verdad, que como tal, no existe. Por eso la sección lleva el nombre de Universidad de la Calle, en honor a lo que está ahí dando vueltas.
    Demás está decir que nuestra intención no es ofender o discriminar la actividad del taxista, es más, tenemos muchos amigos taxistas…
    Y también creemos que el argentino, aunque no parezca, es muy tolerante. Sino, ya se hubiera vuelto loco o estaría llevando adelante una revolución capaz de cambiar el status quo. Pero siempre nos queda la duda: ¿es tolerante o le gusta que le rompan el culo?
    Bienvenido el comentario, ya que a muchos les da fiaca!!!

  12. FROYD dice:

    Querido Agustín:
    Lo que aquí se plasman no son verdades, sólo la sabiduría popular que la calle puede darle a un sujeto. Nunca vamos a tomar la potestad de creer que estamos diciendo una verdad, que como tal, no existe. Por eso la sección lleva el nombre de Universidad de la Calle, en honor a lo que está ahí dando vueltas.
    Demás está decir que nuestra intención no es ofender o discriminar la actividad del taxista, es más, tenemos muchos amigos taxistas…
    Y también creemos que el argentino, aunque no parezca, es muy tolerante. Sino, ya se hubiera vuelto loco o estaría llevando adelante una revolución capaz de cambiar el status quo. Pero siempre nos queda la duda: ¿es tolerante o le gusta que le rompan el culo?
    Bienvenido el comentario, ya que a muchos les da fiaca!!!

  13. Agustin dice:

    Amigos de Froyd: no era un comentario regañon, nada más un preocupación acerca de los prejuicios. Entiendo perfectamente la onda de la nota, y por eso insisto que me gustó!
    Abrazo y gracias.

  14. Agustin dice:

    Amigos de Froyd: no era un comentario regañon, nada más un preocupación acerca de los prejuicios. Entiendo perfectamente la onda de la nota, y por eso insisto que me gustó!
    Abrazo y gracias.

  15. Vivi dice:

    A mi me encantó!! (Soy hija de colectivero del 132!!!) jaja Saludos muchachos.

  16. Vivi dice:

    A mi me encantó!! (Soy hija de colectivero del 132!!!) jaja Saludos muchachos.

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