Zelaya desde Sierra Maestra
Buenas tardes compañeros. Nuevamente me encuentro alojado en la fría ciudad de Nuw York. Hace algunos minutos que llegamos con la delegación, y les cuento que tuvimos el peor viaje desde que asumí al Palacio Quemado. La travesía comenzó desde que salimos el sábado por la noche, ya que después de ir a un reventón en Cobija, partimos con la comitiva. Hicimos varias escalas. El primer tramo desde Cochabamba hasta La Paz. Comimos unas Chipá y un Pique macho y arrancamos. Paramos en Caracas a cargar combustible y de paso saludamos a “Huguito”. Le dije que se venga con nosotros a la Asamblea de la ONU, que teníamos todo pago y que podíamos ver al D.C. United, club donde jugó el maestro “Diablo” Etcheverry. Pero Chávez me contestó: “Andá vos a yankeelandia, yo estoy con una misión secreta en Honduras”. “¿Qué misión, Hugo?” le dije. “Si te la digo deja de ser secreta, Elevo” me explicó. Lo saludé y seguimos viaje.
A las 3 de la tarde, nos detuvimos en el aeropuerto Augusto Sandino en Nicaragua. Como no estaba el “Dani” Ortega, y la comida del frii-shop no me gusta, decidí no perder más tiempo: me tenía que poner al tanto de la situación. Metí unas monedas en el teléfono público y me las rechazó: no aceptaba bolivianos. Le pedí unas monedas a Álvaro y llamé a Raúl. Me atendió el contestador y me comió el crédito. Conseguí más monedas y marqué el número de Ortega (sin anteponer el código de área). No me contestó. A esa altura, Elevo Morales ya estaba enojado. Imagínense, ya no tenía más monedas para hablar. Sólo me quedaba una opción: llamar por cobro revertido. Aisito dizqué el número y la operadora me dijo que aguarde un instante. Me pusieron una musiquita y después escuché: “Hola hermano Elevo, ¿cómo andas tú?” y yo le respondí: “Muy bien don Zelaya, ¿y vos? ¿Por dónde andas?”. Se hizo un silencio y con voz débil y tenebrosa me dijo: “Cerca, muy cerca”. Me di media vuelta, miré a mí alrededor pero no ví a nadie. Agarré el tubo y le dije: “¿Pero estás acá o allá?”. Sólo escuché un “tu- tu- tu”, la comunicación se había cortado.

Solo falta el "chino" Pereda, ¿no?
Algo raro está pasando y Elevo no se puede enterar. Yo no sé si “Manu” está secuestrado por los golpistas o por los del Spa, o quizás está en un hotel cinco estrellas con “Huguito” y no me quisieron decir. Igual me pareció rara la forma en que terminamos la comunicación, quizás fue todo culpa mía: le saqué el poco crédito que le quedaba. En fin, espero que esta semana me vaya mejor con el mandatario chino Hu Jintao. Tengo que pedirle un crédito para que me financie el primer satélite de comunicación boliviano y que me asesore personalmente sobre qué corno es un satélite. Álvaro me dijo que nos va a venir bien para nuestro desarrollo. Yo soy más cauto, al menos espero que mejoren nuestras comunicaciones y por lo menos, que nos salga más barato el minuto de larga distancia. Hasta la próxima, compañeros.
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Pero al final, Zelaya entró o no a Honduras?
Pero al final, Zelaya entró o no a Honduras?
La información que se maneja en los medios no demuestra lo que realmente está pasando en Honduras. El pueblo hondureño se manifiesta en las calles, hoy mismo a pesar de toque de queda, el pueblo salió a luchar por el regreso del orden constitucional.
Zelaya está en la embajada de Brasil en Honduras pero ahora le cortaron el agua y la electricidad. Está rodeado de froncotiradores y la dictadura de Mecheletti sigue reprimiendo al pueblo hondureño.
Saludos compañeros. Patria o muerte.
La información que se maneja en los medios no demuestra lo que realmente está pasando en Honduras. El pueblo hondureño se manifiesta en las calles, hoy mismo a pesar de toque de queda, el pueblo salió a luchar por el regreso del orden constitucional.
Zelaya está en la embajada de Brasil en Honduras pero ahora le cortaron el agua y la electricidad. Está rodeado de froncotiradores y la dictadura de Mecheletti sigue reprimiendo al pueblo hondureño.
Saludos compañeros. Patria o muerte.