Los analistas de la práctica comunicativa están de para bienes. Los comunicólogos atinadamente se regodean ante lo que representa un momento de crisis en cuanto a los verosímiles que quieren construir los medios. El caso Clarín vs. K será motivo de presentaciones, papers, tesinas de grado y toda la gama de formatos que la academia tiene para ofrecer. Sin embargo, creo que otros hechos que están pasando de costado al debate masivo, merecen una mayor difusión.
Tal es el caso de los bautismos que han sido noticia en los últimos días, por que a ciertos muchachos se les fue la mano. Se trata de agentes del Servicio Penitenciario Bonaerense, que recibieron como se debe a un nuevo integrante de la fuerza: con una jodita. Lo esposaron, lo golpearon, lo desnudaron y lo requisaron. Hasta ahí todo bien, pero el tema es que los chicos se dejaron llevar y le hicieron un simulacro de fusilamiento. Mas allá de que la TV se horrorice ante este hecho, lo cierto es que a ningún canal le hubiera importado la historia de no ser porque los agentes dejaron que el bautizado se haga con las imágenes, con lo que su cuerpo desnudo estuvo en el prime time de todos los canales (con su trasero debidamente pixelado). Está claro que este tipo de cosas es moneda corriente en comunidades de cualquier tipo, desde la infantil y en desuso malteada, hasta los cachetes mordidos de ciertos deportes en los que los anabólicos destruyen a las hormonas. Desde acá, no puedo más que censurar la repudiable actitud del homenajeado, que demostró claramente no estar a la altura de su nuevo trabajo, y dejó a tres compañeros en la calle.
Pero no me voy a extender con la violencia, pudiendo hablar de sexo y seguir pegándole a las fuerzas de seguridad. En los últimos días, se conocieron dos episodios calificados como orgías por la limitada TV nacional, que bien podría haber usado términos más felices como partuza o todos contra todos. ¿Cómo no caer en el chiste fácil cuando una de las fiestas ocurrió en el sector manualidades de una cárcel, y la otra sería simplemente un “trabajo práctico” según un protagonista? Según parece, las agentes del penal Boulogne Sur Mer se entretienen con los reclusos, mientras que en el Museo Policial el área de anatomía es la que genera mayor interés.
La Policía intenta ser parte del debate cotidiano. Creo que deberíamos permitírselo. Por ejemplo, ¿alguien sabe cómo evitarán superponerse la Federal con la Metropolitana? ¿Cobrarán a un travesti cada uno o comenzará un doble comando?
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Lo del “baile” no es nuevo, sino acuérdense del caso Carrasco en los 90´. Me parece un abuso de la autoridad y un grado de cinismo muy alto al haberlo filmado. Buena nota. Saludos
Lo del “baile” no es nuevo, sino acuérdense del caso Carrasco en los 90´. Me parece un abuso de la autoridad y un grado de cinismo muy alto al haberlo filmado. Buena nota. Saludos
nunca una morocha de esas… paaaa
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