Por fin llegué al rancho. Me cansé de tantas conferencias, de tantos vuelos y hasta me aburrí de esquear. Si, si, Elevo Morales esqueando en Bariloche, con antiparras y traje especial. Una experiencia única y creo, irrepetible. Lo que sí me gustan cada vez más, son las reuniones de la Unasur. El viernes pasado, le tocó organizarla a Cristina y nos fuimos al Llao Llao todo el fin de semana. Estábamos todos los mandatarios de Latinoamérica, sólo que había algunos (no voy a dar nombres) que no tenían ganas de participar. Uribe ya sabía que lo iban a criticar, Lula no quería esquear y Alan García y Tabaré Vázquez fueron por ser presidentes de Perú y Uruguay.

Elevo en lo más alto de la Cumbre
Aisito empezó el encuentro, a eso de las diez de la mañana, y el compañero Correa ya mandó los primeros dardos sobre el tema central del día. “Como Base, quiero que conste en acta, que el señor Uribe llegó 10 minutos tarde” dijo el “presi” y Cristina le anotó la primera falta personal al mandatario colombiano. Luego comenzó “Huguito”, habló sobre Bolívar y Artigas, sobre el Busshh y Reegan, sobre la Bahía de los Cochinos y la Bahía Blanca, y cuando me desperté, leyó un documento yankee sobre las bases militares norteamericanas en territorio colombiano.
Más tarde el bolivariano me pasó la pelota, entonces la paré como el “diablo” Echeverry y la clavé en un ángulo, o sea, leí una carta del comandante Fidel y todos se quedaron conmocionados. Y ese fue mi momento. Tomé la palabra y despotriqué contra Uribe todo lo que sentía. Que era una mentira lo de las bases yankees para luchar contra el narcotráfico, que la doctrina de los yankees para controlar Latinoamérica viene desde los años ´50, que los yankees son imperialistas y que, por último, los yankees son siempre yankees. “Mishelle” me miró y asintió con la cabeza. Dudé, no sabía si era una señal de levante o una aprobación hacia mi discurso. Por las dudas, le devolví una sonrisa y me puse colorado.
Como a eso de las 16, le tocó el turno de defensa al mandatario del pueblo amigo colombiano. Uribe, una a una fue despachando las acusaciones de sus pares, con ironía y con datos, con fotografías y con chicaneadas, con tono despectivo y con mirada yankee. Pidió una ayuda a la región para combatir el terrorismo, pidió el cese de violencia en su país y pidió, finalmente, un café doble con medialunas de manteca. 
Todo había finalizado. Lula se quería rajar porque jugaba el Corinthians, García estaba ansioso por conocer el casino, al igual que Lugo quien deseaba conocer a las mucamas del hotel. Y así terminó una nueva cumbre de la Unasur. Se firmó un papel que decía: “sí a la soberanía latinoamericana, no a la tiranía norteamericana”. Nos sacamos la foto oficial, a pesar de que el Uribe no quería saber nada. Todos sonreímos, todos saludamos y todos nos fuimos a esquear. Ahora sé lo que sienten los santacruceños cuando se van de vacaciones.
Saludos froydianos, hasta la próxima.
Sin dudas, Evo fue el mejor de la cumbre. El único qué dice lo que siente, el único qué está en contra de la ayuda militar estadounidense….
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Basta de mentirnos a nosotros mismos!!! La Unasur es otro invento de la diplomacia internacional!! ¿De verdad piensan que van a solucionar algo? Para nada, las bases van a estar, y los estadounideses van a seguir operando en América y en el mundo. Saludos
Que caripela Lula jajaja