No hace falta explicar que intereses están en juego y atravesando la propuesta de una nueva Ley de Medios Audiovisuales. No hace falta explicar que postura van a tomar actores como Clarín o aquellos capitales extranjeros que ponen sus últimas monedas en algún que otro medio para sacar unos manguitos. Y tampoco hacían falta las candidaturas testimoniales, pero así y todo, hagamos una mínima reflexión.
Para muchos, la sanción de una nueva ley que reemplace a la vigente desde 1980 y sus increíbles e innumerables modificaciones, es la madre de todas las batallas. Y a esa disputa nos sumamos. Y antes de entrar en subjetividades, un punto es innobjetable: la modificación es necesaria, para los críticos de siempre, por la sencilla razón de que el mundo entró en la era digital y muchos ya hicieron el famoso apagón tecnológico. Lo que implica la necesaria actualización de la ley y los conceptos que de ella se derivan.
Sin entrar a enumerar las múltiples razones que podríamos discutir acerca de ello, no puedo menos que reflejar la reacción de Clarín ante lo que podríamos decir es un hecho histórico.
Primer título, 11:56 hs: “Cristina firmó y envió al Congreso un cuestionado (por Clarín faltó agregar) proyecto de radiodifusión”. Y agrega en el desarrollo: “el oficialismo libra desde hace meses una cruzada casi personal contra Clarín y otros medios independientes”. Digamos que culturalmente nos hemos acostumbrado a que las licencias deben renovarse automáticamente y que hoy nadie podría sobrevivir a que Clarín no maneje Canal 13. Pero mal que le pese a Doña Rosa, los medios son públicos y el Estado tiene el derecho a licitar para cambiar los administradores. Así pasa con cualquier servicio. O debería pasar.
Segundo título, 13.30 hs: “En una marcha kirchnerista repartieron una revista en contra de Clarín”. No, ¡tremendo! Se imaginan una revista en manos de la gente. ¿O Clarín supone (al igual que como ejerce) que no existen los códigos de lectura? ¿Automaticamente el mundo se le volverá en contra? ¿Qué dirá si algún día se entera de FROYD, donde le hemos dado duro y parejo?
Tercer título, 15:50 hs: “Dura respuesta de la oposición, que exige que se trate tras el 10 de diciembre”. Obvio, mirá si van a querer hacerlo ahora. El portal de Clarín ha dedicado sus últimas reflexiones a estos acontecimientos. Y las frases sin sentido reflejadas allí se multiplican: “no están dadas las condiciones y las garantías políticas necesarias para un serio tratamiento en el Congreso”, dijo Gerardo Morales. Si el congreso ya no da garantías, qué queda para lo demás. Cuando se debatían las retenciones, la patria entera gritaba: “la 125 al Congreso”. Hoy parece que ese mismo recinto, con sus mismo actores, no convence a la oposición.
“Quieren controlar los medios”, lanzó De Narváez. Y cuando uno lee este tipo de críticas, queda descolocado cuando entiende que un gobierno pasa, pero el Estado queda. Los gobiernos no son dueños de nada y así lo demuestra la historia. La misma acusación recibió Perón y si no estamos mal informados, murió y no sigue siendo dueño de Canal 7.
Podríamos seguir reflejando las reacciones y al final sólo eso quedará. Las interpretaciones que dan vuelta y se constituyen en imaginarios. Por lo demás, veremos que sucede, y más allá de las posturas que cada uno pueda tener, pido una sola cosa: que a la hora de leer declaraciones, se tenga en cuenta que los intereses puestos en juego son muchos y eso condiciona la opinión de cada actor social. ¿O acaso De Narváez no tiembla por ser dueño de una parte de América TV?

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Es muy triste lo que hace Clarin. El problema es que nosotros nos damos cuenta de porque dice lo que dice, pero muchos en esta sociedad no tienen esa capacidad de entendimiento, y el mensaje oculto se le mete directo en el inconciente. Y a la hora de votar, aflora esa idea…
Creo que la nueva Ley de Radiodifusión es un cambio importante en los medios, es positiva, por más que sea “oficialista”. Eso sí, para generar una verdadera democratización de los medios con esta ley no alcanza. ¿Será impuesta por Pino en el 2013? Ojalá!!! jajaaja
Más que la vuelta de los Descamisados, yo diría ” el regreso del veranito” je je.