Hoy fue un día de reuniones y divorcios políticos. Por un lado, la “mesa de enlace” fue a la Casa Rosada a ver a los ministros de Cristina, para concluir que están totalmente en desacuerdo, y que a ninguna de las dos partes les interesa una planificación en serio. Una perlita no se le escapó a este sabueso periodístico, como humildemente me considero. Me refiero a las palabras del titular de Coninagro, Carlos Gareto, quien, claramente cebado por el acceso a los micrófonos, dijo que “el equilibrio fiscal no se logra sólo con aumento de ingresos, es necesario bajar los gastos”. Si la mesa de enlace empieza a pedir ajuste fiscal, es la hora de que sumen a Mirtha Legrand a la cabecera y brinden con pizza y champán.
Por otra parte, una de las parejas que más ratones produjo en los últimos tiempos, parlamentariamente hablando, llegó a su fin. Elisa Carrió y Margarita Stolbizer ya no comparten bloque legislativo a nivel provincial. Los medios que lees mientras esperás la columna de Chiche en FROYD sostienen que la crisis comenzó luego de la negativa de Lilita a participar en el “diálogo político”, y de la rebeldía de Marga de acatar tal postura. Podés quedarte con eso, sería uno más de los buzones que te tragaste en los últimos tiempos, junto a la virginidad de Wanda Nara, la paternidad de Guido Süller y el Caso Mascherano.
En realidad, todo empezó mucho antes. En tiempos de campaña, los jerarcas del Acuerdo Cívico se juntaron para sacarse las fotos que a la postre fueron agrupadas para los afiches, según correspondía en cada distrito. Lo que debió ser una sesión de no más de una hora, se transformó en una jornada maratónica ante la imposibilidad de los fotógrafos de conseguir que la dirigente de voz cálida abriera sus ojos. Esto enervó a la líder del Acuerdo, quien veía con pánico como los pochoclos desaparecían en la trompa de Gil Lavedra mientras ella debía cuidar su maquillaje. Nerviosa, se le habrían escuchado comentarios del tipo de “Ricardito, mostrale tu aparato radical que seguro se sorprende” y de “abrí los ojos, tu techo es la vicepresidencia”. Fue el principio del fin. Desde ahí comenzaron las chicanas propias de una pareja que no se perdona una. Margarita fue picante cuando no estaba claro si Elisa entraba o no al Congreso, deslizando que “compartir fórmula con ella es garantía de perder la elección”, a lo que la aludida respondió con el típico gesto obsceno “tomá, para vos”, cuando los números la avalaron. Veremos como sigue esta historia cuando se junten nuevamente, quizás sea un típico encuentro puramente sexual entre ex pareja (metafóricamente hablando), o sorprendan a propios y ajenos con una reconciliación.
Me despido hasta la próxima semana con un reclamo. Durante años me banqué que desde sectores cool de la TV argentina se me criticara por la “falta de contenido” de mis programas, que incluían reportajes picantes a bellezas nacionales y extranjeras. Pero hoy por hoy, me encuentro con que mis ideas son copiadas por quienes se venden como progres, como Petinatto y Fantino. Les pido encarecidamente una autocrítica a estos conductores que me bastardearon ayer y hoy me imitan juntando gatos, mediáticos y preguntas subidas de tono en busca del rating. Argentina es así: Luli Fernández tiene lugar en la pantalla, aunque sea insoportable el timbre de su voz y su falta de chispa para los gags guionados. Es una realidad tan comprobada como el hecho de que hay mujeres con una capacidad innata para poner cara de gato en las fotografías. Un buen comunicador le da al público lo que pide, eso no es bajo. Pero criticar para luego caer en la copia, eso es falta de profesionalismo. Para pensar y comentar.
Si te agarro la matoooo!! A vos, Marga. ¿De quién pensaban que estaba hablando? jeje
Todos sabíamos que el Acuerdo Cívico se formó sólo para hacerle fuerza a los Kirchner, aunque ni eso lograron. Además, a los radicales ni principios les quedan, usaron el “no positivo” de Cobos para resurgir, y se pusieron el traje de superhéroes cuando falleció Raúl Alfonsín. Son todos iguales….
Qué fuerte que estás Luliiiiiiiii!!!! ¿Sabían quési van a un Hotel de 5 estrellas, en Puerto Madero, podés conseguir los servicios de dicha señorita? Agendando señores. De nada, a sus órdenes