“Y al cual yo le he confiado la seguridad de mis hijos”, dijo él en conferencia de prensa. Por un momento creí que me incluía en su universo más cercano, pero nuevamente supe que no hablaba de mí. Papá sigue sin reconocerme y el “efecto” Lugo ya está perdiendo fuerza.
Macri es un caprichoso. Su slogan de campaña para llegar a Jefe Porteño era tener su propia Policía. Así son los hijos de padres ricos. Cuando se les cruza algo, no paran hasta obtenerlo. Y en FROYD alguna vez se advirtió, para los boludos que siguen votándolo, los peligros que podía provocar una policía manejada por un inepto bien asesorado. Y así nació la Policía Metropolitana, que como todo lo que representa el mundo PRO, no tiene gente para ocupar cargos.
También dijimos que entonces volverían los policías retirados, que en mi barrio se los conoce como los que manejan los negocios del azar y la prostitución. En nuestro país, además, todo policía retirado lo es porque ha sido corrido por “mala praxis”. Pero la clase media está cómoda, llena, achanchada, aggiornada y aburguesada. No quiere complicaciones. Suficiente preocupación tiene por la Gripe A, aunque no sepa nada cuando le preguntan por el mal de chagas. Y por eso, la presión en la Legislatura no alcanza y Macriminal tiene vía libre.
En un primer momento, cuando construía poder, Macriminal era capaz de remover un funcionario, si éste estaba siendo cuestionado (véase Rodríguez Felder). Hoy ya no necesita caretear y sus asesores no trabajan en el efecto mediático. Con palabras como “honesto”, “condecorado”, “gran persona”, “flaco”, se puede justificar la designación de un personaje oscuro. Y con el agregado de que además se ocupaba de la seguridad privada del premier porteño.
Jorge “fino” Palacios. El apodo lo dice todo, suponemos, en tareas de “inteligencia”. Y entonces, la política es llevada a caminos que la empobrecen. Todo se convierte en un mero intercambio de palabras. Uno dice: “tiene denuncias”. El otro devuelve: “a mí me parece honesto”. ¿Qué o quién define? Pero claro, repito que el problema es de comodidad. Las cosas tienen que resolverse rápido, porque rápido circulan los temas en la agenda de los medios. Para quien no lo conoce, Página 12 da un breve recorrido por el museo del “fino” Palacios. La cómoda intelligentzia porteña sólo dirá: “Página 12 es el diario del Gobierno”. Lo cómodo, lo pobre, la poca profundidad del análisis, la banalidad de la cosa pública, el “no me jodás más” que reemplaza al “no te metás”.
¿Y a dónde vamos? Esperanto es caro y lleno de gatos y en la tele sólo se habla de rinoscopia de famosos. Llegará el día en que los flamantes jóvenes de la nueva Policía Metropolitana patrullarán las calles para tirarle a todo lo que se mueva. Ese día, estaré en otro lugar, espero, acompañado de la literatura de Italo Calvino.
Mientras, para los indefensos, pido claridad en el lenguaje. Clarín llama crisis política al Golpe de Estado en Honduras; resalta “politizar el tema” en relación a las acusaciones a Palacios (me pregunto si designar un funcionario no es un hecho político) y publica una encuesta donde la consigna es saber si cambiarías de empresa de celular, aun si te mantuvieran la misma línea. Me pregunto cuánto faltará para que Clarín venda publicidad en su tapa!
La nueva Policía Metropolitana no tiene nada de nueva. Es una veríón modernizada del grupo de tareas denominado Alianza Anticomunista Argentina (AAA), aunque el grupo de Mauri va a practicar una represión totalmente lega y constitucional.
Saludos compañeros, y brindemos por el regreso del garrote y la picana hot.
“Joohnnyyyy Bigoteee, Jooohnnyy Bigote”
Dejate de joder Macri. Defendés lo indefendible. Este muchachos es impresentable y vos lo ponés como el “ejemplo a seguir”. Dejate de joder Muaricio MACRI!!!
Ahora sale Montenegro a decir que, para protestar en la ciudad hay que pedir permiso, para garantizar y proteger a todos los ciudadanos. ¿Y qué pasa si no me dan permiso? Estamos todos locos o pelotudos ¿No nos damos cuenta hacia dónde vamos? ¿O sabemos y nos hacemos los ingenuos?
Y peor aún, dicen que sí dan una órden de desalojar hay que cumplirla en el acto. Me parece que se vienen los palos y no el diálogo. Me parece que el “derechaje” está avanzando a pasos agigantados.
Saludos FROYD