En el contexto de cualquier elección, pareciera que ningún político de raza es creíble. Por ello, las estrategias de los políticos y de sus asesores es convocar a gente, gente como uno que, valiéndose de sus logros laborales y de su figura mediática, acaparen votos. Ejemplos de ello lo constituyeron las presencias en la listas de figuritas que arrasaron como Moria Casán o Zulma “Lechuguita” Faiad. Para estas, en las que falta poquito, se sondeó en un primer momento al ex campeón de box Fernando “Roña” Castro, Juan María “Flaco” Traverso, Leono de los ThunderCats y el Oso Rosa de los Cariñositos. Pero la sobreviviente fue “Nacha” Guevara quien le puede otorgar al Frente Para la Victoria ese misticismo a lo Evita que tanto se quiere adjudicar Cristina Fernández, pero que no le sale.
Siguiendo esta lógica de candidatos como uno, y a modo de tener más pantalla, hay alguien nuevo en la política, pero esta vez para presidir la nación.
Hoy se postula: Alejandro “comete esta” Marley
Marley, quien ha conducido una cantidad incomprensible de programas gracias al pacto que mantiene con el Diablo, se presenta como un buen tipo. A lo Prat Gay, quien increíblemente se presenta a una elección con ese apellido, busca a través de su carita de niño bueno y miedoso del “Cuco” (o “Coco” según las latitudes) atraer votos, queriendo mostrar que si se tiene ojos claros nada puede salir mal.
“Ale”, como le gustan que le digan en la intimidad (dato no chequeado por suerte), se muestra como un tonto. Pero es un tonto bueno, sin maldad y por ello, según los especialistas, es fiable, confiable, ya que si roba lo disimularía muy bien. “¿Alguien puede pensar que Marley lo va a cagar a uno? Si eso pasara, el ser engañado por un ser como Marley, conllevaría a replantearse la vida, y considerar el suicidio como opción”, agrega un psicoanalista amigo consultado por FROYD. Otra de las ventajas que provee la figura de Marley es su capacidad de aguantar la tentación. Esto porque, si bien su sexualidad no está oficialmente confirmada, ni es algo relevante, las mujeres de las cuales se ha sabido rodear no se han visto inmiscuidas en su vida privada. Entonces, a modo de ecuación, si Marley está rodeado de hambrones y no toca ninguna, ergo resiste las tentaciones más primarias del ser humano, las carnales, como también lo es el robo, ergo es confiable.
Como asesor contaría con la ayuda de Gastón Pauls, quien le contaría las penurias que viven los pobres, así Marley tendría una visión más acabada de la realidad argentina, y no solo lo concerniente a salidas bolicheras y viajes por el exterior. A partir del curro de divagar por los países extranjeros, “Ale” ha podido aprender varias cosas que pueden servir para su plan de campaña, por ejemplo darle de comer bichos a los pobres para palear la hambruna en el país.
Asimismo, los analistas vaticinan una buena campaña, ya que tras la ausencia de Peña, se convertirá en el nuevo “puto lindo” atrayendo votos de los más diversos grupos sociales.