Ricardo "mamá compró Kevingston" Caruso Lombardi

CarusinhoDe repente, la derecha no se banca estar fuera del poder y unas elecciones legislativas se transforman en: la alternativa o el precipicio. Las reiteradas quejas sobre la falta de candidatos “potables” se confirma con la presencia de candidatos testimoniales. El contenido político queda de lado y el PRO saca un afiche que dice: Gabriela Michetti y el signo de “play”. Un inadaptado cree que significa “ponerla en marcha”, pero no entiende cuáles son sus ideas. En este contexto, el 2011 pinta como la Tercera Guerra Mundial, y las consultoras ya miden qué candidato tiene “buena imagen” para llegar a ser el nuevo mandamás.

Hoy se postula: Ricardo “mamá compró Kevingston” Caruso Lombardi.

Como ejemplo que confirma la regla, este “enano queríble” tiene el bigote que todo conservador lleva como marca. De tácticas aguerridas, le gustan los cambios para la “gilada”, aunque en su estructura no toque nada. Y así, a pesar de los buenos resultados, Racing mantiene el mismo juego de los últimos diez años.

La vuelta de Chatruc demuestra que es un tipo abierto al dialogo capaz de rescatar próceres de las profundas oscuridades, aunque sus asesores intentan disimular esta faceta que pueda interpretarse como la vuelta de Cavallo al Ministerio de Economía. Motivador como pocos, es un hombre que se maneja con la premiación por resultados. Y si las cosas van bien, consigue un plasma para sortear en su entorno. Lo que demuestra que no tendrá problemas para manejar a los punteros políticos de la Provincia de Buenos Aires a través del reparto de planes sociales.

Le gusta la prensa y sabe que hoy los votos se consiguen a través de los medios. Por eso, recorre los programas en busca del famoso efecto: “a éste lo conozco de la tele”. Cuenta con el apoyo de los barrios del Conurbano por su paso en los clubes del ascenso, algo que llevó a muchos a decir: o lo amás o lo odiás. Sabe como relacionarse con las personas y eso repercute en los pronósticos sobre cómo manejará las relaciones internacionales. Y por eso pedirá instalar como regalos protocolares, buzos de Kevingston, “sobretodo para cambiarle el pulóver a Evo Morales”, como dice él.

Ricardo, poco a poco, parece transformarse en un tractorcito político capaz de disputarle el poder al mismísimo Daniel Scioli, y sabe que contará con el apoyo de Mister Tinelli para llegar a la clase media.

Slogan de campaña: Y dicen que soy divertido
Promesa: Sacar los promedios del fútbol argentino.
Frase de cabecera: Una tele, un voto.
Apoyan: Bilardistas
Opositores: Menotistas
Ventajas: No tiene relación con la causa de la efedrina, es de la misma estatura que Duhalde, su mujer no tiene aspiraciones políticas, viene con aires de renovación aunque tiene más de cuarenta años, tiene todos los dientes.
Desventajas: No tiene plata para bancar la campaña, no está en sillas de ruedas, no puede repetir lo que le dicen sus asesores, no es dueño de un canal, tiene los dos brazos, no es hijo de Alfonsín, no sabe lo que es la Sociedad Rural.

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Acerca de Froyd

Es el jefe. Cuando le hablan de política, utiliza su cintura y esquiva el compromiso afirmando “se lo dejo a los que saben”. Y cuando le repreguntan qué opina de F. de Narváez, mete una gambeta etílica a lo Ortega y dice: “lo dejo a tu criterio”.
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0 respuestas a Ricardo "mamá compró Kevingston" Caruso Lombardi

  1. Roberto Arer dice:

    Caruso, deja Racing y anda a la seleccion. Con vos en Bolivia, con todo el equipo colgado del travesaño (hasta los suplentes) con suerte nos comiamos uno solo.

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