
Si bien desde el gobierno intentan bajarles los humos a los gurúes que anuncian que “en marzo se va todo al carajo”, algunas de las acciones oficiales llevan a pensar que “más vale prevenir que sufrir los efectos de la abstinencia”. Es que ya comenzó el acopio de bienes de primera necesidad, como si se temiera la inminencia de un desabastecimiento prolongado. Tal es así, que fue necesario un operativo que hizo recordar a la visita de George Bush al país, para transportar 750 kilos de “combustible político” a la bóveda del Banco Central. Según fuentes oficiales, la inminente caída de las importaciones jugaría en contra de la obtención de la “blanca sustancia de la vida”, tan necesaria para representar al pueblo en los tiempos del stress y los accidentes cerebro vasculares. Sin embargo, los oportunistas que siempre están, aquellos cuya única motivación es ensuciar las instituciones del Estado, sostienen que cuando se secuestró el cargamento de “María, blanca como el día, pero es veneno si te quieres enamorar” en San Miguel, en el lugar se encontraban tres agentes de la bonaerense conversando animadamente con un simpático grupete de mexicanos. Aún cuando podría ser que los policías estuvieran aplicando un moderno modus operandis que iría más allá de órdenes de allanamiento, esposas, actas y hasta arrestos, los anti argentinos de turno sostienen que se estaba discutiendo el “cuanto” y el “como” del mayor tongo desde la ley de flexibilización laboral.
Otra teoría conspirativa señala que la constante venta de dólares del Banco Central y los pagos religiosos a los acreedores internacionales habrían tenido como motivación especial la necesidad de reducir las reservas nacionales en metálico. De esta manera, se habría hecho lugar en la bóveda para “el néctar socialista de las tierras de Evo y Huguito”, como se conoce a la popular sustancia en el círculo más íntimo de la Casa Rosada. Aunque no debe descartarse que todo sea una movida cambiaria magistral del Ministerio de Economía, en tiempos en donde nadie sabe a ciencia cierta si comprar dólares, euros, yenes o bolívares. Es que el cargamento está valuado en 5 millones de pesos en nuestro país, pero en España, por ejemplo, valdría más de 30 millones de euros. Lo cierto es que el reclamo de la oposición de un plan estratégico para hacer frente a la crisis va dando sus frutos, porque como explicó una alta fuente en exclusiva a FROYD, “la gente podrá dejar de veranear o de ir al cine, pero nadie va a achicar gastos por la falopa así como así. Hoy por hoy, estas reservas tienen más estabilidad que esos papeles verdes que usamos para aspirarla mejor”. El saber popular lo convirtió en dicho hace tiempo: al que madruga, Dios lo ayuda. Parece que el gobierno nacional está buscando la ayuda del Magnánimo por todos los caminos, aunque le será difícil el año electoral con los medios anunciando el levantamiento de la barbarie en contra de los apacibles vecinos de los Countries y sus objetos de gran valor (emocional).