Acuciado y sufrido lector: FROYD es consciente de su situación de soltería y calentura invernal que debe tolerar por estas épocas. Si bien a esta altura cualquier froydiano fiel debería estar en pareja, ante el clamor popular se insiste con consejos de excelentísimo nivel para la captura de la presa femenina. En esta nueva entrega, la música es lo que nos compete.
Está comprobado científica y estadísticamente (según Borocoton S.A.) que la identidad se construye de acuerdo a lo que escucha y se actúa según la música que a uno le gusta. Para clarificar esta situación basta con ver la tendencia de voto según las bandas o solistas preferidos del ciudadano:
La Renga / Redondos: marcada tendencia izquierdista, bordeando el anarquismo.
Beatles / Calamaro / Fito Paez: transversal, plural.
Cerati / Miranda / La Mosca / Memphis la Blusera: 100 % Macrista, además de tener un toscano en la oreja (tal vez por esa razón lo vote).
Empecemos: Debe, ante todo, correr a su distribuidor más próximo (o mercados digitales) y adquirir un MP4 (nada de reproductores de MP3, ya no son PRO) y cargarlo de inmediato con la música que hagan de usted una persona con “onda”. Sitúese luego en cualquier punto de la Capital Federal y extienda la mano para parar un colectivo de la línea 60. Sentado en un asiento del lado de la ventanilla, con la cabeza levemente apoyada sobre el vidrio, mirada melancólica al vacío y llegando a la intersección de Cabildo y Congreso, ¡actúe!: En su MP4 nada de Los Piojos, ni Jóvenes Pordioseros, ni La 25, tampoco solistas “quemados” como Sabina o el querido “Calamardo”. Sus auriculares aúllan al ritmo de Jamiroquai, con un volumen que permita oírse levemente.
Atento: sube una señorita que con dulce voz seduce hasta a la máquina expendedora de boletos cuando dice “ochenta”. Como una serpiente hipnotizada por una flauta, ella se sienta junto a usted. ¡Ante todo, tranquilidad! Siga viendo el paisaje. Su pie derecho (el que roza a la chica) debe empezar a moverse al ritmo de la música. MUY sutilmente, haga lo mismo con su cabeza. De reojo mire a su presa. Si ella mueve sus ojos hacia usted y vuelve a correrlos, entonces la situación va bien, madura el knock out. Faltan los dos últimos pasos: Deje deslizar como por error su reproductor (su órgano reproductor ¡no! Su reproductor de música) hacia ella. La dama leerá el intérprete y la canción en el visor del MP4 y quedará sorprendida. Inmediatamente debe activar el segundo y último paso: con mirada fina y sonrisa brillante inquiérala: “¿Te gusta el Acid Jazz?”.
¡Roberto Galán! ¡Cacho Castaña! ¡Frank Sinatra! ¡Ricardo Darín! ¡Carlos Calvo! ¡Jorge Telerman! ¡Usted es un rompe corazones! ¡Felicitaciones! Ella sin lugar a dudas ha caído rendida ante esa pregunta y ahora compartirán el viaje y los auriculares.