En esta oportunidad, FROYD se encarga de aconsejar a aquellos jóvenes que se van a anotar por decimotercera vez en un gimnasio con el único objetivo de desarrollar (al menos durante un mes) distintas técnicas y estrategias de seducción, “levante”, “histeriqueo masculino” o un simple “gateo” hacia algunas señoritas en la búsqueda desesperada por conquistar algún amor pasajero.
Para comenzar, FROYD recomienda hacer un estudio minucioso o un trabajo de campo para poder examinar (a priori) el lugar más pertinente para alcanzar el objetivo. Hay que tachar de la Guía T (o de la Lumi o del mapa de servicentros YPF o del mismísimo “Google Earth”) cualquier zona geográfica o barrio que ha sido desfavorecido económicamente en los últimos 120 años, como por ejemplo: Pompeya, Barracas, Mataderos o todos aquellos que empiezan con: “Villa…”). De esta manera, se evita adquirir el pase por un mes por la módica suma de veinte pesos en el “Muscle Gym” o “Gimnasio Héctor”. Palermo, Barrio Norte, Recoleta aseguran un 74,3% de asistencia femenina (según BOROCOTON S. A.) lo que ensancha el margen de posibilidades para atrapar una presa.
Una vez más, las teorías fomentadas por el señor Diego Armando iluminan a FROYD para poder seguir brindando su servicio a la comunidad. “Billetera mata galán” es sin dudas la creencia que se debe aplicar: depositar cien mangos para hacerse socio de alguna de las cadenas multinacionales de gimnasios (FROYD no llegó a un acuerdo monetario con ninguna cadena para publicitar aquí sus nombres, inversionistas escribir a feedback@froyd.com.ar).
Datos fundamentales a tener en cuenta: a) Tener una buena vestimenta deportiva: remera musculosa ajustada y pantalón corto haciendo juego (marca Adidas y no Kappa), zapatillas con medias blancas al mejor estilo “batata” Clerc. b) Llevar un bolso pequeño para aparentar una notable ocupación laboral durante el día y un compromiso con su cuerpo en los momentos de ocio. c) Frecuentar el lugar en el horario clave, cuando las mujeres abundan y los hombres escapan: 10 a.m.*
Para finalizar esta “palmada en el hombro”, FROYD exige un poco de sacrificio: hacer ejercicios físicos, levantar algunas mancuernas de elevado peso (para no demostrar debilidad) y hacer pocas repeticiones (para evitar desgarros o lesiones graves). Todo esto con la mirada atenta, a través de los espejos, en el futuro “hueso” que a esa altura ya tiene un nuevo dueño. Seguramente, el expendedor de agua puede ser el lugar estratégico para empezar la interacción con la dama.
Siguiendo estas indicaciones se encontrará sin lugar a dudas en una situación ideal para comenzar el trabajo fino. Después de todo, la clave siempre está en “animarse a más”.
(*) En caso particular de que el sacrificio no sea de su agrado, FROYD recomienda concurrir a estos gimnasios a partir de la medianoche, horario donde todo trabajo se simplifica: ¡Todas quieren fiesta a esa hora!