Una vez más, FROYD se compromete en brindarle a la sociedad la información exacta, rigurosa y exhaustivamente seleccionada de lo hechos sucedidos días atrás, para que nuestros lectores puedan iniciar conversaciones en las colas de supermercados, las despensas barriales o simplemente en las reuniones de consorcio.
Estamos convencidos que a ningún froydiano le interesa saber cómo un grupo de “boqueteros” ingresó a una joyería durante el fin de semana y robó cincuenta relojes tasados en un valor superior al millón de dólares. Como tampoco le interesa el golpe comando que robó a la empresa Volvo en La Matanza y que se llevó cinco millones en títulos y doce mil pesos en efectivo. Seguramente, y conociendo el paño, no van a poder conciliar el sueño pensando en qué carajo gastarán ese dinero estos humildes trabajadores del oficio. (sugerencias: feedback@froyd.com.ar).
Lo que realmente nos compete en esta edición, es sin dudas la marginación social que sufren los travestis (muchas veces mal llamados: “travesaños”, “raritos”, ”putarrones”, “tira gomas”, “huevitos Kinder”, “afrancesados”, “morfetas”, “tragasables”, “Reina Reech”). Un hombre de unos cincuenta años adquirió un servicio a domicilio y alojó por algunas horas a dos bellos “tirabuzones” que le practicaron todo aquello que su profesión y sus experiencias le ameritan. Golpes, corridas y disparos en el hall del edificio horas más tarde, hicieron que un patrullero se acercara de inmediato al lugar. “Los palpamos y los tres estaban armados” dijo el agente de la comisaría 19 Héctor Giacardi. Las pericias demostraron que las “armas” de los travestis no eran ilegales a pesar de tener un porte descomunal. “Es mi fuente de trabajo” murmuró “moni” al oído del décimo agente que comprobó la falta de evidencia. FROYD apoya (en todos los sentidos) incondicionalmente la proclama de los travestis para que se los respete como si fuesen un individuo o una prostituta más de la sociedad. (Chivo: Súmense a la marcha “Todos por un amiguito”. Jueves 29, a las 24 horas. Concentración en América NightClub).
Otro hecho que muestra la marginación social, fue el caracterizado por la policía como “ataque de hambre feroz”. Un colectivero de la línea 378 que cubre el recorrido desde Pablo “entra si querés, salí si podes” Podestá hasta la localidad de González Catán fue asesinado por dos jóvenes cuando intentaban robarle el dinero que llevaba consigo. “Encima el miserable llevaba 4 pesos” se quejó uno de los adolescentes detenidos. Juan Carlos Blumberg no se hizo esperar y dijo para los cronistas de FROYD: “Estos pibes ya tienen 13 años, deberían darle perpetua para que aprendan”.
Lo cierto es que la violencia aumenta casi tanto como el rating de Gerardo y los country son los lugares más perjudicados. Así lo confirman los porcentajes del INDEC: los robos en barrios privados aumentaron un 76,5%, por sobre el robo de automóviles en el Gran Buenos Aires (54,2%), los hurtos y arrebatos en el Once (25,23%) y los apuñalados y baleados en La Salada (18,114%).