Y hubo un día que Feinmann fue feliz. Ante los rumores que señalaban a este “enano” como un tremendo amargo, el noticiero de Canal 9 nos dio la posibilidad de ver una faceta hasta ahora desconocida: un Feinmann oficialista. En un claro ejemplo de la transversalidad de la que habla el presidente argentino, “bigotito” aplaudió con gran entusiasmo la decisión de separar a Luis D’elia de sus funciones. Lo que resulta paradójico para las amas de casa no-desesperadas es que ahora el líder social volverá a las calles, por lo que tendrán que soportar a Feinmann quejarse por los cortes. Sencillamente estamos ante la presencia de un “histérico” del periodismo.

El incidente se originó ante el conocimiento público de un informe realizado por la CIA y por el Mossad, conjuntamente con los servicios de inteligencia argentinos (conocidos bajo el seudónimo de “Guardia Urbana”), en donde se responsabiliza a varios funcionarios iraníes por ser responsables del atentado a la AMIA. Ante dicha situación, D’elia salió a repudiar el escrito por considerarlo un “poco” subjetivo, por no decir tendencioso. Básicamente habría dicho en un tono simpático: “es como si a Boca le pusieran de árbitro a un hincha de River”.
Asimismo, como lo indica el manual de ética del periodismo que pudimos consultar de la biblioteca personal de Mariano Grondona, debemos desmentir aquellas versiones que indican que se estaría “despertando a un muerto”, y que no sería recomendable meterse con Irán. Ante este conflicto, a esta altura ya diplomático, alguno de los Fernández (da lo mismo cual) habría argumentado que el Gobierno Nacional cree fuertemente en la lucha contra los ejes del mal, y que el informe presentado ante la justicia no tiene ninguna suspicacia, sólo tiene intereses puestos detrás pero que no se pueden revelar todavía.
Lo que todo esto parece haber despertado es una cierta sensación de peligro. En una entrevista realizada a un vecino cercano a la redacción de FROYD, pudimos comprobar el poder de verdad del sentido común. En off the record, este inquieto prendió la lamparita sobre ciertos acontecimientos que pueden dar cuenta de la represalia de Hezbolah en Argentina: el fallecimiento del pro yanqui Julio Ramos, el robo a las hijas de George Bush, el robo en el partido de Gimnasia – Boca y el robo de Neuronas al modelo Tobías Blanco. Se rumorea también que el próximo movimiento seria el traspaso de un delantero iraní a las inferiores de Boca Juniors.
Por otra parte, se ha generado una preocupación por un posible aumento de los índices de desocupación ante el despido del ahora ex Subsecretario de Estado. En este sentido, los ambientalistas de Gualeguaychu se habrían solidarizado con Luís y en un claro intento de acumulación de poder le habrían pedido que forme parte de los próximos cortes de rutas que se vienen para el veranito. Sin embargo, el ahora piquetero habría rechazado el ofrecimiento. En la intimidad atribuyen esta decisión a las intenciones que Luís tendría de hacerse cargo de la CGT ahora que se produjo el fallecimiento de Saúl Ubaldini. “Tengo el camino allanado” le habría dicho a Chávez en un mensajito de texto.
Lo que queda claro de todo esto son dos cosas: por un lado la impresionante cantidad de “habrías” que se incluyen en la nota y que dan cuenta de un periodismo serio; y por el otro que si Irán se pone las pilas, volverá a aparecer en nuestro país el “fantasma” del terrorismo, el cual deberá pelear protagonismo con el “fantasma” de la inseguridad y no meterse con la “fiebre” Puma. Lo que no queda claro de todo esto es la nueva desaparición de Jorge Julio López, aunque esta vez perpetrada por los medios masivos de comunicación.